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En
1730 aprobó el Sr. Arzobispo de Zaragoza las constituciones de la
Cofradía del Santo Cristo de Calatorao. Entre los nombres de los
que pertenecieron a ella se leen los de Don Ramón Pignatelli, la
Duquesa de Almazán, el Conde de Ricla, la Condesa de Aranda, el
Barón de la Torre, canónigos de Zaragoza y Calatayud párrocos, beneficiados
y sacerdotes de Zaragoza, Calatorao y pueblos comarcanos.
Las cofradías son asociaciones de fieles constituidas a modo
de cuerpo orgánico, erigidas para el incremento del culto publico.
Los hermanos pueden tomar parte en las funciones sagradas si llevan
el hábito o insignia de la cofradía. Al lado de las corporaciones
surgieron en la Edad Media las confraternidades religiosas que veneraban
a su Santo protector, sostenían a sus expensas un altar, llamaban
a los socios a las ceremonias religiosas, organizaban sufragios
por los hermanos difuntos |
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